Cómo pedir una pensión compensatoria justa
Guía completa para saber cómo pedir una pensión compensatoria justa: requisitos, cálculo, pruebas, negociación, juicio y errores a evitar.
Índice
- ¿Qué es la pensión compensatoria y para qué sirve?
- Requisitos legales para solicitar una pensión compensatoria
- Cómo se calcula una pensión compensatoria justa
- Documentación y pruebas imprescindibles
- Cómo pedir la pensión compensatoria en un divorcio de mutuo acuerdo
- Cómo reclamar la pensión compensatoria en un divorcio contencioso
- Duración, modificación y extinción de la pensión compensatoria
- Errores frecuentes al pedir una pensión compensatoria
- Consejos para negociar una pensión compensatoria justa
- Aspectos fiscales y declaración de la renta
- Preguntas frecuentes
¿Qué es la pensión compensatoria y para qué sirve?
La pensión compensatoria es una prestación económica que uno de los cónyuges puede tener derecho a recibir del otro cuando, tras la separación o el divorcio, la ruptura del matrimonio le produce un desequilibrio económico en relación con la posición que tenía durante el matrimonio. No se trata de una pensión automática, ni de una compensación por el simple hecho de divorciarse, sino de una medida para corregir una desigualdad relevante generada por la ruptura.
En el ordenamiento jurídico español, la pensión compensatoria está regulada principalmente en el artículo 97 del Código Civil. Su finalidad es evitar que uno de los cónyuges quede en una situación claramente peor que la que tenía durante la convivencia matrimonial, especialmente cuando ha sacrificado su propia carrera profesional o sus expectativas laborales en beneficio de la familia o del otro cónyuge.
Es importante diferenciar la pensión compensatoria de otros conceptos como la pensión de alimentos para los hijos o el uso de la vivienda familiar. La pensión compensatoria se centra exclusivamente en el desequilibrio económico entre los cónyuges, no en las necesidades de los hijos ni en el reparto de bienes.
Ideas clave sobre la pensión compensatoria
- No es obligatoria: hay que solicitarla expresamente en el proceso de divorcio o separación.
- Requiere acreditar un desequilibrio económico real, no solo una diferencia de ingresos.
- Puede ser temporal, indefinida o excepcionalmente en pago único, según el caso.
- Es compatible con la pensión de alimentos para los hijos y con otras medidas económicas.
- Puede modificarse o extinguirse si cambian sustancialmente las circunstancias.
Entender bien qué es y qué no es la pensión compensatoria es el primer paso para saber cómo pedir una pensión compensatoria justa, adaptada a tu situación concreta y con mayores posibilidades de ser aceptada por el juez o acordada con tu expareja.
Requisitos legales para solicitar una pensión compensatoria
Para que un juez reconozca el derecho a percibir una pensión compensatoria, no basta con alegar que se gana menos que el otro cónyuge. La ley exige que concurran una serie de requisitos y circunstancias que deben acreditarse con pruebas. Conocer estos requisitos te ayudará a valorar si realmente puedes pedirla y con qué posibilidades de éxito.
1. Existencia de desequilibrio económico
El elemento central es el desequilibrio económico. Esto significa que, tras la ruptura, uno de los cónyuges queda en una posición económica claramente peor que la que tenía durante el matrimonio, y peor también que la del otro cónyuge. No se trata solo de comparar sueldos, sino de analizar la capacidad real de generar ingresos y de mantener un nivel de vida similar al disfrutado en la convivencia.
2. Relación entre el desequilibrio y el matrimonio
El desequilibrio debe estar relacionado con el matrimonio y su ruptura. Por ejemplo, cuando uno de los cónyuges ha dejado de trabajar o ha reducido su jornada para cuidar de los hijos o apoyar la carrera profesional del otro. Si la situación económica desfavorable existía ya antes del matrimonio y no se ha agravado por la ruptura, será más difícil justificar la pensión.
3. Solicitud en el momento del divorcio o separación
La pensión compensatoria debe pedirse en el propio procedimiento de divorcio o separación. Si no se solicita en ese momento, en principio no podrá reclamarse después, salvo supuestos muy excepcionales. Por eso es fundamental asesorarse con un abogado de familia antes de iniciar el proceso o firmar cualquier acuerdo.
4. Criterios legales que valora el juez
El artículo 97 del Código Civil enumera una serie de criterios orientativos que el juez debe tener en cuenta para decidir si procede la pensión compensatoria y, en su caso, su cuantía y duración. Entre ellos destacan:
- La edad y el estado de salud de los cónyuges.
- La cualificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo.
- La dedicación pasada y futura a la familia.
- La colaboración con las actividades profesionales o negocios del otro cónyuge.
- La duración del matrimonio y de la convivencia conyugal.
- La pérdida eventual de un derecho de pensión.
- El caudal y los medios económicos de ambos, así como sus necesidades.
- Cualquier otra circunstancia relevante similar.
Recomendación práctica
Antes de iniciar el procedimiento, haz un análisis realista de tu situación: ingresos, gastos, posibilidades laborales, edad, salud y papel desempeñado en el matrimonio. Con esta base, tu abogado podrá valorar si es viable solicitar la pensión compensatoria y qué tipo de pensión (temporal, indefinida o en pago único) se ajusta mejor a tu caso.
Cómo se calcula una pensión compensatoria justa
No existe una fórmula matemática única para calcular la pensión compensatoria. Cada caso se analiza de forma individual, pero sí hay criterios y métodos habituales que permiten aproximarse a una cantidad y a una duración razonables. Entender estos criterios te ayudará a negociar mejor y a presentar una petición coherente ante el juez.
1. Análisis comparativo de ingresos y capacidad económica
El primer paso es comparar los ingresos actuales y previsibles de ambos cónyuges: salarios, rendimientos de actividades económicas, alquileres, rentas de capital, prestaciones, etc. No solo importa lo que se gana hoy, sino la capacidad de generar ingresos en el futuro, teniendo en cuenta la edad, la formación y la experiencia profesional.
También se valoran las cargas económicas de cada uno: hipotecas, préstamos, gastos de vivienda, responsabilidades familiares, así como el patrimonio disponible (bienes inmuebles, ahorros, inversiones).
2. Nivel de vida durante el matrimonio
Uno de los objetivos de la pensión compensatoria es evitar que, tras la ruptura, uno de los cónyuges caiga a un nivel de vida muy inferior al disfrutado durante el matrimonio, mientras el otro lo mantiene o incluso lo mejora. Por eso se analiza el estándar de vida que tenía la familia: tipo de vivienda, gastos habituales, viajes, ocio, colegios, etc.
Cuanto mayor sea la diferencia entre ese nivel de vida y la situación económica que quedaría tras el divorcio, más argumentos habrá para justificar una pensión compensatoria y para fijar una cuantía adecuada.
3. Duración del matrimonio y sacrificios profesionales
Los matrimonios de larga duración y aquellos en los que uno de los cónyuges ha renunciado a su desarrollo profesional para cuidar de los hijos o del hogar suelen justificar pensiones compensatorias más elevadas o de mayor duración. El sacrificio de oportunidades laborales, la pérdida de antigüedad o de formación continua son factores clave.
En matrimonios más breves, o cuando ambos cónyuges han mantenido carreras profesionales similares, la pensión, si se concede, suele ser temporal y de menor cuantía, orientada a facilitar una transición hasta que el cónyuge más débil se estabilice económicamente.
4. Tipos de pensión: temporal, indefinida y pago único
La pensión compensatoria puede adoptar distintas modalidades, siempre que se justifiquen en las circunstancias del caso:
- Temporal: se fija por un número determinado de años. Es la opción más habitual cuando se prevé que el cónyuge beneficiario pueda mejorar su situación económica con el tiempo.
- Indefinida: no tiene un plazo de finalización prefijado. Suele reservarse para matrimonios largos, edades avanzadas o situaciones en las que es poco realista que el cónyuge beneficiario alcance autonomía económica plena.
- Pago único: consiste en abonar una cantidad global (o entregar bienes) en lugar de una pensión mensual. Puede ser útil para evitar conflictos futuros, pero exige valorar bien el importe y sus consecuencias fiscales.
Ejemplo orientativo de cálculo
Imagina un matrimonio de 20 años en el que uno de los cónyuges ha dejado de trabajar para cuidar de los hijos. Tras el divorcio, el cónyuge que trabaja tiene unos ingresos netos de 2.500 € mensuales y el otro carece de ingresos propios. Podría plantearse una pensión compensatoria de entre 400 y 800 € mensuales, durante un periodo prolongado o incluso indefinido, dependiendo de la edad, la salud y las posibilidades reales de reincorporación laboral del cónyuge beneficiario.
No es una regla fija, pero ilustra cómo se combinan los factores de duración del matrimonio, sacrificios profesionales y diferencia de ingresos para llegar a una pensión considerada justa.
Para pedir una pensión compensatoria justa es esencial presentar una propuesta razonada, con cifras coherentes y bien documentadas, en lugar de solicitar cantidades arbitrarias que puedan restar credibilidad a tu petición.
Documentación y pruebas imprescindibles
La clave para que el juez conceda una pensión compensatoria justa está en la prueba. No basta con explicar tu situación; hay que acreditarla con documentos y, en su caso, con testigos o informes periciales. Cuanto mejor preparada esté la prueba, más opciones tendrás de que tu solicitud prospere.
1. Documentos económicos básicos
- Nóminas de los últimos 6–12 meses de ambos cónyuges.
- Declaraciones de la renta de los últimos 2–4 años.
- Certificados de prestaciones (desempleo, incapacidad, jubilación, etc.).
- Recibos de autónomos y declaraciones trimestrales si alguno es trabajador por cuenta propia.
- Extractos bancarios que reflejen ingresos y gastos habituales.
2. Prueba del nivel de vida y de las cargas económicas
- Contratos y recibos de hipoteca o alquiler de la vivienda familiar y de otras propiedades.
- Facturas de suministros (luz, agua, gas, internet) y gastos comunitarios.
- Gastos de colegios, actividades extraescolares, seguros médicos y otros gastos familiares relevantes.
- Pruebas de viajes, ocio o consumo que ayuden a acreditar el nivel de vida durante el matrimonio.
3. Prueba de sacrificios profesionales y dedicación a la familia
Para demostrar que el desequilibrio económico deriva del matrimonio y de la ruptura, es muy útil aportar documentos que acrediten los sacrificios profesionales realizados:
- Vida laboral que muestre periodos sin cotizar coincidentes con la crianza de los hijos.
- Contratos de trabajo extinguidos o reducciones de jornada por cuidado de hijos o familiares.
- Correos, comunicaciones internas o documentos que reflejen renuncias a ascensos, traslados o promociones.
- Testigos (familiares, amigos, compañeros) que puedan confirmar la dedicación principal al hogar y a la familia.
4. Informes periciales y otros medios de prueba
En algunos casos puede ser conveniente aportar informes periciales que refuercen tu posición:
- Informes económicos que analicen la capacidad de generación de ingresos de cada cónyuge.
- Informes médicos que acrediten limitaciones para trabajar o la necesidad de tratamientos costosos.
- Informes psicológicos si la situación emocional afecta a la capacidad de reincorporación laboral.
Checklist rápido de documentación
- Ingresos: nóminas, IRPF, prestaciones, recibos de autónomos.
- Gastos: vivienda, suministros, seguros, colegios, préstamos.
- Vida laboral y contratos que reflejen interrupciones o reducciones.
- Pruebas del nivel de vida familiar (viajes, ocio, consumo).
- Informes médicos o periciales si son relevantes.
Cómo pedir la pensión compensatoria en un divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio de mutuo acuerdo es, en general, la vía más rápida, económica y menos conflictiva para regular la pensión compensatoria. En este escenario, ambos cónyuges negocian y plasman sus acuerdos en un convenio regulador que se presenta al juzgado para su aprobación.
1. Negociación previa entre las partes
Antes de redactar el convenio, es recomendable que cada cónyuge, asesorado por su abogado, analice su situación económica y sus necesidades. A partir de ahí, se puede iniciar una negociación en la que se valoren distintas opciones:
- Fijar una pensión mensual de una cuantía determinada.
- Establecer una duración temporal (por ejemplo, 5, 10 o 15 años).
- Optar por un pago único mediante la entrega de una suma de dinero o de determinados bienes.
- Combinar una pensión temporal con otras medidas (uso de vivienda, reparto de bienes).
2. Redacción del convenio regulador
El convenio regulador debe recoger de forma clara y detallada todos los aspectos relativos a la pensión compensatoria. Es fundamental evitar ambigüedades que puedan generar conflictos futuros. El convenio debería especificar, como mínimo:
- Si se reconoce o no el derecho a pensión compensatoria.
- La cuantía mensual o el importe del pago único.
- La forma de pago (transferencia, domiciliación, plazo).
- La duración de la pensión, si es temporal.
- Las causas de modificación o extinción (nuevo matrimonio, convivencia, mejora sustancial de ingresos, etc.).
Cláusula orientativa de pensión compensatoria
“Don/Doña X abonará a favor de Don/Doña Y, en concepto de pensión compensatoria, la cantidad de ___ euros mensuales, pagaderos por adelantado dentro de los cinco primeros días de cada mes mediante transferencia bancaria a la cuenta que designe el beneficiario. Dicha pensión tendrá una duración de ___ años, contados desde la firmeza de la sentencia de divorcio, y se actualizará anualmente conforme al IPC. La pensión se extinguirá, en todo caso, por nuevo matrimonio o convivencia marital estable del beneficiario, así como por el fallecimiento de cualquiera de los cónyuges.”
3. Aprobación judicial del convenio
Una vez firmado el convenio por ambos cónyuges, se presenta junto con la demanda de divorcio de mutuo acuerdo. El juez revisará que el contenido del convenio, incluida la pensión compensatoria, no sea gravemente perjudicial para ninguno de los cónyuges ni para los hijos. Si lo considera adecuado, lo aprobará en la sentencia, y la pensión compensatoria quedará plenamente vigente.
Pedir una pensión compensatoria justa en un divorcio de mutuo acuerdo exige transparencia económica, buena fe en la negociación y un convenio bien redactado que evite interpretaciones contradictorias.
Cómo reclamar la pensión compensatoria en un divorcio contencioso
Cuando no es posible llegar a un acuerdo, el divorcio se tramita por la vía contenciosa. En este caso, será el juez quien decida si procede o no la pensión compensatoria, así como su cuantía y duración, en función de las pruebas aportadas por cada parte.
1. Demanda y contestación
El cónyuge que solicita la pensión compensatoria debe hacerlo en la demanda de divorcio, explicando los motivos y aportando la documentación que justifique el desequilibrio económico. El otro cónyuge podrá oponerse en su escrito de contestación, negando la existencia de desequilibrio o discutiendo la cuantía y la duración solicitadas.
2. Audiencia previa y juicio
En la audiencia previa se fijan los puntos de desacuerdo y se proponen las pruebas (documental, testifical, pericial, etc.). Posteriormente se celebra el juicio, en el que cada parte expone sus argumentos y se practican las pruebas. Es el momento clave para demostrar, con datos objetivos, que la ruptura te sitúa en una posición económica claramente peor y que esa situación se debe al papel desempeñado en el matrimonio.
El juez valorará especialmente la credibilidad de las partes, la coherencia entre lo que se pide y lo que se acredita, y la proporcionalidad de la pensión solicitada en relación con la capacidad económica del cónyuge obligado al pago.
3. Sentencia y recursos
La sentencia de divorcio resolverá sobre la pensión compensatoria: puede concederla en los términos solicitados, concederla pero con una cuantía o duración distinta, o denegarla. Si alguna de las partes no está conforme, podrá interponer recurso de apelación ante la Audiencia Provincial, dentro del plazo legal.
Claves para aumentar tus posibilidades de éxito
- Preparar una demanda sólida, con un relato claro de tu aportación al matrimonio y del desequilibrio económico.
- Aportar toda la documentación posible desde el inicio del procedimiento.
- Evitar peticiones desproporcionadas que puedan restar credibilidad.
- Contar con un abogado especializado en derecho de familia con experiencia en pensiones compensatorias.
Duración, modificación y extinción de la pensión
Una vez concedida, la pensión compensatoria no es inamovible. La ley prevé que pueda tener una duración limitada, que se pueda modificar si cambian las circunstancias y que se extinga por determinadas causas. Conocer estos aspectos es esencial tanto para quien la recibe como para quien la paga.
1. Duración de la pensión compensatoria
La duración puede fijarse de distintas formas:
- Temporal: se establece un plazo concreto (por ejemplo, 5, 10 o 15 años). Es la opción más frecuente cuando se espera que el cónyuge beneficiario mejore su situación económica.
- Indefinida: no se fija plazo de finalización. Suele darse en matrimonios largos, con edades avanzadas o con dificultades objetivas para acceder al mercado laboral.
- Pago único: no hay duración como tal, ya que se satisface de una sola vez mediante un capital o la entrega de bienes.
2. Modificación de la pensión
La pensión compensatoria puede modificarse si se produce una alteración sustancial de las circunstancias tenidas en cuenta al fijarla. Por ejemplo:
- Pérdida o reducción importante de ingresos del cónyuge obligado al pago.
- Mejora significativa de la situación económica del beneficiario (nuevo empleo estable, herencias, etc.).
- Aparición de enfermedades o discapacidades que afecten a la capacidad de trabajar.
La modificación no es automática: hay que solicitarla judicialmente, aportando pruebas de ese cambio de circunstancias. El juez podrá reducir la cuantía, acortar la duración o, en casos extremos, extinguir la pensión.
3. Extinción de la pensión compensatoria
La pensión compensatoria se extingue por las causas que establezca la sentencia o el convenio regulador y, en todo caso, por las previstas en la ley. Las más habituales son:
- Fallecimiento del cónyuge beneficiario o del obligado al pago.
- Nuevo matrimonio del beneficiario.
- Convivencia marital estable del beneficiario con otra persona.
- Desaparición del desequilibrio económico que justificó la pensión.
Consejo para evitar conflictos futuros
Al negociar o solicitar judicialmente la pensión compensatoria, es recomendable definir con claridad en el convenio o en las conclusiones del procedimiento las posibles causas de modificación y extinción, para reducir la litigiosidad posterior y dar seguridad a ambas partes.
Errores frecuentes al pedir una pensión compensatoria
Pedir una pensión compensatoria justa implica evitar una serie de errores habituales que pueden perjudicar seriamente tus posibilidades de éxito o generar conflictos a largo plazo. Conocerlos te ayudará a preparar mejor tu caso y a tomar decisiones más informadas.
- No solicitarla en el momento del divorcio: si no se pide en el procedimiento de divorcio o separación, en principio se pierde la oportunidad de reclamarla después.
- Confundirla con la pensión de alimentos: la pensión compensatoria es para el cónyuge, no para los hijos. Mezclar conceptos puede generar errores en la negociación y en la demanda.
- Pedir cantidades desproporcionadas: solicitar una pensión muy por encima de lo razonable puede restar credibilidad a tu petición y dificultar un acuerdo.
- No aportar pruebas suficientes: basar la solicitud solo en alegaciones sin respaldo documental reduce drásticamente las posibilidades de que el juez la conceda.
- Firmar un convenio sin asesoramiento: aceptar renunciar a la pensión compensatoria o fijar una cuantía insuficiente sin entender las consecuencias puede ser muy perjudicial a largo plazo.
- No prever la actualización de la pensión: olvidar incluir una cláusula de actualización (por ejemplo, según el IPC) hace que la pensión pierda poder adquisitivo con el tiempo.
Cómo evitar estos errores
- Asesórate siempre con un abogado de familia antes de firmar nada.
- Prepara con antelación toda la documentación económica relevante.
- Haz un cálculo realista de tus necesidades y de la capacidad de pago del otro cónyuge.
- Piensa en el medio y largo plazo, no solo en la situación inmediata tras el divorcio.
Consejos para negociar una pensión compensatoria justa
La mayoría de las pensiones compensatorias se fijan mediante acuerdo entre las partes, ya sea antes o durante el procedimiento judicial. Una buena negociación puede evitar un juicio largo y costoso, y permitir un resultado más ajustado a las necesidades reales de ambos.
1. Define tus objetivos mínimos y máximos
Antes de sentarte a negociar, es útil establecer un rango razonable de lo que consideras aceptable, tanto en cuantía como en duración. Por ejemplo, una cantidad mínima que necesitas para mantener un nivel de vida digno y una cantidad máxima que te gustaría obtener, siempre dentro de lo realista.
2. Ten en cuenta la globalidad del acuerdo
La pensión compensatoria no se negocia en el vacío. Forma parte de un paquete global que incluye el uso de la vivienda familiar, la pensión de alimentos para los hijos, el reparto de bienes, etc. A veces puede ser más beneficioso aceptar una pensión algo menor a cambio de obtener otras ventajas (por ejemplo, el uso de la vivienda durante más tiempo o un reparto más favorable de determinados bienes).
3. Valora la opción del pago único
En algunos casos, un pago único puede ser una solución equilibrada: el cónyuge obligado al pago evita una obligación mensual indefinida y el beneficiario obtiene una cantidad que puede invertir o utilizar para reorganizar su vida. Sin embargo, es fundamental calcular bien el importe y analizar las consecuencias fiscales y patrimoniales.
4. Utiliza la mediación familiar si es necesario
Si la comunicación es difícil pero existe voluntad de acuerdo, la mediación familiar puede ser una herramienta muy útil. Un mediador neutral ayuda a las partes a explorar opciones y a encontrar soluciones creativas que quizá no se plantearían en un enfrentamiento directo.
Buenas prácticas en la negociación
- Acude a las reuniones con datos y documentos, no solo con percepciones.
- Mantén un tono respetuoso y práctico, centrado en el futuro.
- Evita usar la pensión compensatoria como castigo o herramienta de presión emocional.
- Plasma siempre los acuerdos por escrito y revisa cada cláusula con tu abogado.
Aspectos fiscales y declaración de la renta
La pensión compensatoria tiene consecuencias fiscales tanto para quien la paga como para quien la recibe. Tenerlas en cuenta desde el principio te permitirá calcular mejor el impacto real de la pensión y evitar sorpresas en la declaración de la renta.
1. Tratamiento fiscal para quien paga
En la normativa española, las cantidades satisfechas en concepto de pensión compensatoria al cónyuge, fijadas por resolución judicial o convenio regulador aprobado judicialmente, pueden tener la consideración de reducción de la base imponible del IRPF, con determinados límites y condiciones. Es importante conservar siempre la sentencia o el convenio y los justificantes de pago.
2. Tratamiento fiscal para quien recibe
Para el cónyuge que recibe la pensión, las cantidades percibidas tienen la consideración de rendimientos del trabajo y deben incluirse en la declaración de la renta. Esto puede implicar un aumento de la carga fiscal, por lo que conviene tenerlo en cuenta al negociar la cuantía.
3. Diferencias con la pensión de alimentos
La pensión de alimentos a favor de los hijos tiene un tratamiento fiscal distinto al de la pensión compensatoria. Es fundamental no confundir ambos conceptos en la declaración de la renta y seguir las instrucciones específicas de la Agencia Tributaria para cada tipo de pensión.
Recomendación fiscal
Antes de cerrar un acuerdo sobre la pensión compensatoria, es aconsejable consultar con un asesor fiscal o con tu propio abogado para estimar el impacto en el IRPF de ambos cónyuges y valorar si la estructura del acuerdo (pensión mensual, pago único, combinación con otros elementos) es realmente la más ventajosa.
Preguntas frecuentes
¿La pensión compensatoria es automática en todos los divorcios?
No. La pensión compensatoria no es automática. Debe solicitarse expresamente en el procedimiento de divorcio o separación y solo se concede si se acredita un desequilibrio económico relevante para uno de los cónyuges como consecuencia de la ruptura. En muchos divorcios no se reconoce pensión compensatoria porque no se dan las circunstancias legales necesarias.
¿Puedo pedir la pensión compensatoria después de la sentencia de divorcio?
En principio, no. La regla general es que la pensión compensatoria debe pedirse en el propio procedimiento de divorcio o separación. Si no se solicita entonces, se entiende que se renuncia a ella, y no puede reclamarse en un procedimiento posterior, salvo supuestos muy excepcionales y discutidos por la jurisprudencia. Por eso es tan importante asesorarse antes de firmar un convenio o de acudir al juicio.
¿Es compatible la pensión compensatoria con tener un trabajo?
Sí. El hecho de que el cónyuge solicitante tenga un trabajo no impide, por sí solo, que pueda reconocerse una pensión compensatoria. Lo relevante es si, pese a tener ingresos, la ruptura le sitúa en una posición económica claramente peor que la que tenía durante el matrimonio y en comparación con el otro cónyuge. En estos casos, la pensión suele ser de menor cuantía o temporal, orientada a compensar parcialmente el desequilibrio.
¿Qué ocurre si mi expareja deja de pagar la pensión compensatoria?
Si la pensión compensatoria está fijada en una sentencia o en un convenio regulador aprobado judicialmente y el obligado al pago deja de cumplir, puedes iniciar un procedimiento de ejecución ante el juzgado. El juez puede ordenar el embargo de salarios, cuentas bancarias u otros bienes para satisfacer las cantidades debidas, e incluso, en casos graves y reiterados, podría derivarse responsabilidad penal por impago de prestaciones económicas familiares.
¿Se puede renunciar a la pensión compensatoria?
Sí, es posible renunciar a la pensión compensatoria, y de hecho muchas personas lo hacen en los convenios de divorcio de mutuo acuerdo. Sin embargo, esta decisión debe tomarse con plena conciencia de sus consecuencias, ya que, una vez renunciada y aprobado el convenio por el juez, será muy difícil reclamarla en el futuro. Antes de renunciar, conviene valorar tu situación económica a medio y largo plazo y consultar con un abogado de confianza.
¿Necesitas orientación legal?
Te explicamos opciones generales y, si lo solicitas, te ponemos en contacto con un profesional colegiado colaborador independiente.